TIPO DE ANESTESIA
Este procedimiento resulta mucho más cómodo y seguro para la paciente cuando se realiza con anestesia general.
TIEMPO DE CIRUGÍA
Dependerá de la técnica a usar y de las características anatómicas de cada paciente. Por lo general el tiempo será de 45 minutos a dos horas.
POSTOPERATORIO
Durante las primeras horas posteriores a la cirugía se puede sentir dolor moderado que es controlado fácilmente con analgésicos. De igual forma se puede sentir una sensación leve de opresión en el tórax que no compromete la respiración. El dolor mejorara en un lapso de 48 a 72 horas.
La paciente usara un sosten postoperatorio durante un cierto tiempo que puede varia de 1 a 3 meses. El uso de bandas, masajes o ultrasonido dependerá de la evolución de cada paciente y en ningún momento deben indicarse protocolarmente ya que en algunos casos pueden resultar perjudiciales.
El reintegro a las actividades deportivas o recreacionales será de aproximadamente 1 a 3 meses siempre teniendo en cuenta el uso de protector solar. Sin embargo las actividades laborales se pueden reiniciar en un periodo tan breve como 3 días dependiendo de la evolución.
No existe pregunta tonta así que siéntase libre de consultar con su médico todas las dudas que tenga. |
RIESGOS
Ninguna cirugía esta exenta de riesgos ya que cada organismo reacciona de forma diferente. En la inmensa mayoría de los casos la evolución es completamente satisfactoria pero un grupo pequeño de pacientes puede presentar alguna alteración que tratada oportunamente no debería representar mayor inconveniente.
Es un derecho de todo paciente conocer los riesgos inherentes a su intervención quirúrgica y es un deber del médico explicarlos durante la consulta. Siéntase libre de preguntar todas las dudas al respecto pues mientras mejor informada este mejor resultado tendrá. |
Contractura capsular: Todo “cuerpo extraño” produce una reacción en el organismo. Aquellos que no pueden ser reabsorbidos (y este es el caso de los implantes) son englobado por una capsula que es totalmente normal y esperable. En contados casos esta capsula se pueden engrosar, deformar y/o generar dolor y esto se conoce como contractura capsular. Cuando la contractura es importante (grado III o IV) se debe reintervenir para extraer o ampliar la capsula y solventar el problema que presenta la paciente. Las posibilidades de contractura capsular descienden a menor del 1% con el uso de implantes de poliuretano.
Hematomas: existe un riesgo bajo de sangrado posterior a la intervención. Si llegase a presentarse podría ser necesaria una reintervención para localizar el origen del hematoma y controlarlo. Una vez resuelto el cuadro la evolución será satisfactoria.
Dehiscencia de heridas (apertura de heridas): En raras ocasiones el organismo puede reaccionar de forma no esperada al materia de sutura o a los vectores de tensión y pudiera presentarse apertura de alguna parte de la herida. En dicho caso se puede proceder al cierre quirúrgico inmediato o, de no ser conveniente, al cierre espontaneo con posterior plastia (arreglo) de la cicatriz. El resultado final será satisfactorio para la paciente.
Infecciones: extremadamente raras pero deben ser mencionadas. La mayoría de los casos son infecciones en la parte superficial de la herida que responden adecuadamente a antibióticos y que no representan mayor inconveniente. En casos más raros aún la infección esta en contacto con el implante y en esos casos existe la posibilidad de tener que retirarlo y esperar unos meses para colocar uno nuevo.
Sensibilidad: un pequeño porcentaje de pacientes refiere aumento o disminución de la sensibilidad en los pezones. Esta sensación suele desaparecer en corto tiempo.
No existe relación alguna entre cáncer e implantes de silicona. Esto ha sido ampliamente demostrado nivel mundial en trabajos de investigación de alto nivel científico.
No se ha logrado demostrar una relación entre implantes de silicona y enfermedades del colágeno como el LUPUS. Sin embargo en vista de que no existe suficiente evidencia al respecto se prefiere no usar dichos implantes en pacientes con estas patologías.
La mamoplastia de aumento no afecta la lactancia materna.
CONCLUSIÓN
El aumento de senos es un procedimiento quirúrgico con altos niveles de seguridad, que logra un cambio importante en la imagen corporal de las pacientes y que produce gran satisfacción en ellas. |